Mariposas para un sediento

Ocurrió hace cuatro meses. El calor era insoportable. Estaba rodeado de cuerpos en un lugar donde la tortura física era el pan de cada día de los operarios del local. En mi cabeza se desarrollaba el viejo juego dialéctico de quitar importancia a cualquier idea o posibilidad de escapar.
Limitar tus ilusiones es fácil si sólo crees que te tienes a ti mismo y que siempre estarás solo.
Justo cuando piensas que no te queda otra, sino sobrevivir a cualquier precio, vender cara la piel y bien lejos del hogar que te vio nacer, una mariposa traspone las rejas que hiciste instalar frente a tus ojos, para posarse en tu nariz y hablarte con caricias de lo que una vez deseaste ser. De quien hubiese sido feliz si no te hubiese dado todo igual, si te hubieses fijado en las cosas verdaderamente importantes para ti y que nunca hiciste con toda tu alma.
Hoy es un día en que distingo lo blanco y lo negro. Lo que unos me dijeron negro, resulta ser una parte magnífica de mi blanco y donde otros ven blanco, para mí resulta un negro aborrecible. Aunque mañana los colores pueden volver a cambiar.
Esa mariposa me dio de beber muy poco a poco. Pronto creció y llamó a otras, que se posaron en mi camisa rallada. Aún no sé si estoy fuera o dentro, si estoy mejor aquí que en cualquier otro sitio, o si las personas que pasaban de largo fuera, ahora me envidian cuando se detienen.
Temo el día en que, volando, se marche. Porque me quedaban pocas, aceptó compartir sus ilusiones. Ahora no resulta tan malo quedarme. Ella trae la brisa en su aliento, colorea mi morada, el tacto sobre la piel del viento de la tarde en una merienda improvisada. Y, en su nombre, la humedad de la hierba que mi sed satisfaga.
¿Qué está ocurriendo cuando no deseas ir a otro lugar distinto al que ya estás?.
«Esta vez el esclavo se escapó. - Los Rodríguez.»
Referencias
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que pasooooo? el jamonnnnnn, ya no te acuerdas del blog???
herman — 16-06-2008 20:01:14