Luces y Tinieblas
Dos mujeres compartían la vida que juntas cambiarían. Eran Luces y Tinieblas. Una ofrecía lo que la otra no podía, y ninguna satisfizo al navegante.
Luces lo cautivó con promesas de fidelidad. Tinieblas simplemente lo deseó, pues no tenía promesas con las que cautivar. Ninguna lo quiso. Sin embargo, fue más cabal la segunda que la primera.
Tinieblas fue en una noche etílica. No podía asegurar que estaría con él hasta el fin de sus días, sino que allí y entonces era la persona, de cuantas la rodeaban, que quería tener consigo. Rechazado y celoso por la lejanía de Luces, embelesado por la agradable sensación de ser correspondido, el navegante aceptó agradecido la bendición que le descubrió el ingrediente principal del bálsamo para las heridas infligidas por Luces, y otras antes que ella.
Esa noche sólo existieron certezas, pues no hay tiempo para dudas o lamentos en el tiempo que da una noche. Tampoco hubo remordimientos para quien es amo y señor de su propia libertad. Sólo hubo cabida para una realidad que abandonó su imagen binaria, el descubrimiento de un idioma sin palabras, y otros conceptos abstractos.
No hubo amargas despedidas, ni lamentos por la pérdida de una amistad que se olvidó parlamentar. Tan sincera, desenvuelta y práctica como vino, Tinieblas se vistió. Rodeó en un maternal abrazo el cuerpo desnudo de su navegante y se despidió de sus labios con un beso a modo de tarjeta. Horas después, cuando retornase al universo donde Luces imperaba su vida, él recordaría que todo fue real.
Aprendió a lidiar con borrascas y oleajes en noche cerrada, sin lunas ni estrellas. Siempre intuyó su referencia interior, mas no estuvo preparado para mirar la aguja. Era un hecho que las olas no podían destruir su navío. Sólo el desgobierno a causa del miedo y la ignorancia podían llevarlo a pique.
Ahora navega con las Luces y las Tinieblas, sirviéndose de ellas como hasta entonces se había servido del viento.
Las indolentes Luces y Tinieblas siempre supieron cuidarse solas.
Referencias
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Que sutil eres, jejeje...
Saludos!El CID campeador — 09-10-2006 10:00:07
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¿Sutil? Me limito a contar historias con personajes que se me vienen a la cabeza, hehehe.
Espero que la disfrutases.Andandare — 09-10-2006 19:33:51
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Indolentes? seguro?. Nunca las luces alumbran todo lo que deben alumbrar y las tienieblas no siempre esconden todo lo que deben esconder, es nuestra inteligencia/intuición/experiencia lo que nos permite vislumbrar esas cosas casi ocultas. No hay persona más ciega que la que no quiere ver.
Doktor — 10-10-2006 08:49:49
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Quizas hubiese sido mas afortunado decir indiferentes. Sin embargo el texto esta escrito y no se cambia.
Bien es cierto que no hay mayor ciego que el que no quiere ver, pero como dice un buen amigo mio: "el tiempo pone todo en su sitio".
No dudo que ocurira lo mismo con mis personajes. Salud!andandare — 11-10-2006 11:40:01
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Creo que he encontrado algo cercano a una supuesta combinación perfecta entre Luces y Tinieblas. Si es que tal cosa puede llegar a darse... sigo siendo un tío con suerte.
Banyuken — 12-10-2006 11:10:31
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Tu haces tiempo que miras la aguja ;).
Si ella te quiere, ya es mas que cualquier combinacion de luz o tiniebla.
Y si, sigues siendo un tio con suerte... porque sabes donde encontrarla.andandare — 12-10-2006 12:32:25
