Bigote alatristezco
Leyendo uno de los libros de Arturo Pérez Reverte, «La Reina del Sur», llega en momento en que el autor decide calificar con el adjetivo «alatristezco» al mostacho de uno de los personajes secundarios.
Esto es lo que ocurre como cuando te conviertes en lo que él define en la novela como contador de mentiras. Has contado tantas, que todo lo que has escrito forma un pequeño universo autodefinido. Este universo introduce nuevas palabras que, en sí mismas, denotan descripciones muy elaboradas. Para un lector ávido de su narrativa, este detalle casi baladí no pasa inadvertido en el torrente de palabras.
El característico mostacho del legendario Capitán Alatriste, soldado de hígados, que no llegó más que a cabo en los tercios de Flandes, resulta inolvidable. Al igual que sus mirada vacua o su encogimiento de hombros ante tragedias tan inevitables como terribles.
Recuerdo perfectamente el día que coincidió mi expedición en el aeropuerto con Vigo Mortensen, del que aún conservo su autógrafo y sus palabras con cierto deje argentino. Hablé con la persona que daría piel y voz a una de las personalidades de ficción más carismáticas jamás escrita.
En ese momento sólo pude atinar a decirle que había leído todos los libros de Arturo Pérez-Reverte. Supongo que, como el capitán, fui a lo que me interesaba, y directamente le pregunté acerca del desarrollo de la película. Él me contestó que se dirigían a Tarifa, si no recuerdo mal. Posteriormente vi un reportaje en el que se decía que fue el lugar elegido donde rodarían la escena del barco que aparece en uno de los últimos libros de la saga.
Esa misma escena debía rodarse en realidad en Sanlúcar de Barrameda, ciudad gaditana de donde soy natural. Pero bien pensado, era sencillo que saliese un elemento no presente en la época o que las aguas de la actualidad no se pareciesen mucho a las del siglo de Quevedo.
Estoy casi seguro que Pérez-Reverte hizo lo posible por mantenerse fiel a la historia.
Por cierto Arturo, creo que estuviste muy acertado al tratar de asignar el papel de «Teresa» a una mejicana. Es un papel escrito para una mejicana, estoy de acuerdo contigo. Casi propondría a Salma Hayek. Aportaría carácter, aunque habría de preparar muy bien las escenas en las que el personaje actúa con frialdad máxima. Por otro lado, sería divertido verla con el pelo recogido en dos trenzas.
También leí el artículo que Arturo escribió para un dominical, en el que estaba frente a Vigo totalmente caracterizado. Magistral descripción del actor. Estoy convencido que Vigo también se puso a la altura en la película. No dudo que el rey Elessar (adoro el Señor de los Anillos) fue capaz de olvidar un poco su pompa y bondad, para insuflar vida a los huesos de un antiguo soldado que trata de sobrevivir en Madrid. El Madrid de un Lope de Vega que proyectaba su sombra sobre el lance en versos de Góngora y Quevedo. El Madrid de una España que aún se esforzaba por mantener una fachada que comenzó a ceder.
¡Me hubiese encantado aparecer como secundario en una taberna, compartiendo escena con el Capitán Alatriste, Íñigo Balboa y Quevedo!. Hubiese sido alucinante. ¿Y si improvisamos una descamisada?. ¡Pues bien presta la vizcaína, que se pinta sola para dar misericordia!.
Escrito en el siglo XXI, durante el reinado de Don Juan Carlos I, Rey de España.
Referencias
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No es El capitán Alatriste el mejor libro que he leído de él, pero no cabe duda de que la recreación de la novela en celuloide promete...
Banyuken — 06-07-2006 09:40:19